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Hola! Soy Marta Pato y quiero compartir contigo mi propósito de expandir la consciencia y facilitar el autén...

Da paso a la creatividad


¿A cuántos retos te enfrentas cada día? Cada vez que encuentras una forma diferente de resolver situaciones y generas ideas para interconectar distintas posibilidades, eres creativo. La creatividad es una cualidad que tenemos por el simple hecho de ser humanos. Nuestras inercias, miedos y costumbres la ocultan.

Inercias a no salir del más de lo mismo por seguridad y comodidad. Miedos al fracaso o a al ridículo que bloquean la libre expresión de quienes somos, lo que nos gusta y apetece hacer. Costumbres aprendidas que obstaculizan nuevas maneras de afrontar el día a día.

Mira el semáforo en ámbar que da paso a tu creatividad y explora:

¿Qué es lo que te gusta?
A veces nos cuesta respondernos a esta pregunta. Estamos más en las obligaciones y en lo que conviene que en lo que nos apasiona.

¿Con qué disfrutas en el día a día?
En las situaciones sencillas de lo cotidiano se encuentra la satisfacción. Por ejemplo preparar una comida, vestirte de un modo especial, colocar unas flores en una mesa.

Para dar paso a la creatividad haz lo que te gusta y con lo que disfrutas más, más y mucho más. Y mientras:

Rompe las inercias
¿Vas a los lugares de siempre por la misma ruta? Explora nuevos caminos y descubre nuevas calles, edificios y gentes, resulta muy estimulante.

Abre los ojos
Mira con curiosidad y con imaginación aquello que te rodea. Piensa en un creativo de la fotografía, cine, pintura, música, que te guste ¿Cómo miraría este artista lo que estás viendo ahora?

Atrévete a ser como un niñ@
Explora, descubre, pregunta y juega. Elimina los prejuicios e inventa sin límites. El fracaso y el ridículo no existen, son constructos de la mente. Confía.

Farola

La luz en nube
hilos de sentimientos
abren el cielo

Autorretrato

Somos de ayer
el tiempo nos eclipsó
éramos de hoy

La ola

Mar madrileño
la ola de cemento
toca el cielo

5 prenguntas sobre el cambio

Responde SI/NO

1.- ¿De verdad quieres hacer lo que dices que quieres hacer?

NO, deja de decirlo
SI, deja de decirlo y hazlo

2.- Visualízate haciendo eso que quieres. ¿Te sientes mejor?

NO, reenfoca y vuelve a la pregunta 1.- 
SI, persiste

3.- ¿Es materialmente posible realizarlo ahora con tus posibilidades?

NO, busca los recursos
SI, ponte manos a la obra

4.- ¿Estás abierto a la improvisación?

NO, aprende a manejar lo incierto con cosas más pequeñas del día a día
SI, disfruta del camino

5.- ¿Eso que quieres ayudará también a otros a sentirse mejor?

NO, amplía la perspectiva
SI, goza del cambio

Ser feliz es sencillo, lo difícil es ser sencillo

Eco

Toco el grito
agoniza silencio
canto el eco

Solsticio

El sol se para
El verano transforma
La magia nace

Puerta

En lo profundo 
encuentro la puerta que
el cielo abre

El secreto

Ojos despiertos
descubren el secreto
al crear sueños

Rubor

Un calor seco
congela el tiempo
de rubor en flor

¿Intelligence es la solución?



Cada verano Bruno hace El Camino. Se gana la vida dando clases por su cuenta. Le da para vivir al día. Es el tipo de vida que siempre soñó. Lo consiguió a base de ampollas, tiritas y monólogos en una esterilla por colchón. Disfruta de calidad de vida nueve meses al año y no tiene la solución para los otros tres. Cuando su actividad para, las facturas no cogen vacaciones. Entonces, se va él. Cientos de kilómetros a pie para escapar de los gastos fijos.

Junio del 2050. Un alumno le habla de una eco-ciudad llamada Intelligence. Son innovadores en la sostenibilidad de personas. En el planeta la tasa de insatisfacción es muy alta y urge el reciclaje. Se expanden por las ciudades más importantes del mundo con un propósito: Ayudar a vivir la vida lo mejor posible y, más ahora, que es para siempre porque las personas no mueren. Necesitan profesores para sus cursos de formación. Expertos en sobrevivir contentos. El mayor éxito de los últimos tiempos.

Bruno tiene casi sesenta. Aunque la muerte no existe, el paso del tiempo sigue dejando huella. La mente envejece más tarde que el cuerpo. Las articulaciones quieren acomodarse y las necesidades básicas se vuelven exigentes. No le queda otra que reinventarse. La rutina de hacer El Camino se ha vuelto insoportable. No lo quiere por toda la eternidad, ni tan si quiera un año más.

Tiene que tomar una decisión. Le inspira un lugar donde echar raíces los doce meses del año. Se dispone a buscar información acerca de Intelligence. No puede creerlo. El requisito para ser formador es estar dispuesto a dejarlo todo tres meses para hacer un curso de formación de formadores. ¿Dónde? En El Camino.

El hilo rojo



Una leyenda oriental dice que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado a sus dedos. Un hilo que se estira sin romperse a pesar del tiempo y la distancia. Un hilo con el que naces, más o menos tenso, flojo o enredado, y te acompaña a lo largo de tu vida.

Estaba preparada para comprometerse en una relación. El hilo casi le parte el meñique cuando le conoció. El peligro no era perder el dedo sino sentirse especial a su lado, llena de ilusiones y esperanzas. No dejaba de ver las posibilidades de un futuro juntos. Sin embargo, sólo las veía ella y sola no era posible.

Cansada de repetir la fantasía pareja, irremediablemente ilusoria, quería despertar y recuperar su poder. La intención de obedecerse a ella misma marcaba su destino y no tenía más deudas que las propias. Experta en perderlo casi todo, sabía desprenderse de personas, lugares y ocupaciones. Valor no le faltaba. ¿Quién iba a elegir la vida que quería vivir? ¿Un hilo? ¿El karma? ¿Una leyenda?. Excusas. Sacó fuerzas del telar. Sin mirar atrás, miró dentro y siguió adelante.

¿Qué pasó después? No importa. Hay que dar tiempo al propio tiempo. Hagas lo que hagas, tanto si lo haces para recordar como para olvidar, el pasado te persigue y el futuro te distrae hasta hacerte presente. Más pronto o más tarde el hilo se suelta, por mucho que digan leyendas venidas de Oriente.

Clara busca chico


Clara soñó con ondas gravitacionales. Ondulaciones concéntricas resultado del impacto en fusión con el otro. Los dos jugaban a estirar y encoger la curvatura del espacio-tiempo. Algo parecido al Nirvana.

Al despertar, era mañana fría de un febrero bisiesto. Su primer pensamiento estaba decidido a desvelar los misterios del Universo. Acababa de mudarse a un ático con terraza en pleno centro. Este sueño sí se hizo realidad. Se sentó en la cama y comenzó a teclear a la velocidad de la luz en un portal de búsqueda de pareja. Albert Einstein impulsó su imaginación sin límites.

Ojos verdes. Atractivo. Cachas. De cuarenta a cincuenta. Más de metro ochenta. Sin barriga. Con pelo. Imprescindible. Pelo rubio, moreno, pelirrojo o cano por encima de la frente hasta la nuca. Inteligente. Que me conquiste por el cerebro y el humor. Alguien con quien conversar de todos los temas. De los míos primero, para variar. Que me haga reír pero sin pasarse. Abstenerse titiriteros. No vaya a ser que nos encarcelen y adiós sueño. Quiero alegría. Mucha alegría. Y sexo. Del bueno. Que el sexo mejore, aún más, después de la conquista y del enamoramiento. Que sea innovador. De mente abierta para discutir con madurez nuestras diferencias, sobre todo las emocionales, que son las que importan. Creativo. Viajero. Sincero. Sensible. Buena persona. Que le guste bailar. Que sepa italiano. Que no me necesite, ni sea dependiente, pero que se entregue. Que no quiera cambiarme y que no espere de mí nada más que lo que soy. No hay problema si no le gustan las tareas domésticas, excepto cocinar. Mis bragas ya las recojo yo.

Suspiró y en voz alta pronunció las primeras palabras del día.

- Pues ya está. A ver qué sale.

Envió. Click. Cero coincidencias.

Las redes en internet son más misteriosas que el Universo. No quiso borrar nada de lo escrito. Ofrecía lo que pedía y pedía lo que quería. En espera del Nirvana, se sentó en postura delante del muro de su nuevo hogar al más puro estilo Zen. Entrenada con paciencia en el arte de la observación dejó de ser marioneta de portales de citas. Entonces el muro abrió una puerta. Entró. Tras el umbral un agujero negro cumplía todos sus requisitos. Chocó con él.

Despierta

Cuando despiertas
la luz limpia la noche
hoy es mañana

Paciencia

Prendo en azul
la quietud del vendaval
seca la sombra


Consciencia

Un rayo de luz
a lo hondo y ancho
sombra despierta

Miradas

Aquel que mira 
descubre la belleza
en todas partes

Lluvia

Nubes colapsan
el asfalto respira
la tierra bebe