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Hola! Soy Marta Pato y quiero compartir contigo mi propósito de expandir la consciencia y facilitar el auténti...

Un Nuevo Ciclo

Foto by L.Mazapán
El proceso de la vida se mueve en contracción y expansión. La teoría de la gran explosión del Big Bang, el ritmo cardíaco: sístole y diástole, la respiración: inhalar y exhalar, son algunos ejemplos de estos ciclos. Como dice Eckart Tolle aparecemos de la nada, empezamos a desarrollarnos, a expandirnos, hasta la contracción que se aproxima con la muerte. El universo se experimenta a si mismo a través de nuestra vida. Ciclos de la vida: desencuentros y encuentros, tristezas y alegrías, cierres y aperturas.


Trae conciencia a cada momento de tu vida. Un nuevo ciclo está en marcha. Una y otra vez el planeta gira y gira impulsando la frecuencia del corazón. Abre la puerta, despierta! Es el órgano del cuerpo que produce más ondas electromagnéticas. Las ondas de energía que se dilatan, van y vienen, son posibilidades de la vida: la salud, la pareja, el trabajo. Cuando tenemos una emoción en nuestro corazón estamos creando ondas eléctricas y magnéticas dentro de nuestro cuerpo que se extienden alrededor nuestro. Estas ondas no solo abarcan un metro o dos, sino kilómetros y kilómetros de distancia.



Conócete a ti mismo. Todo el Universo es una sola cosa, ser uno mismo y eclosionar con el todo. Siente este paso evolutivo. Es tiempo ya de abrir el corazón. La esperanza está en transmitir las auténticas capacidades y conocimientos del ser humano que conectan con la verdad, la esencia y la consciencia. Esto abre un nuevo ciclo. Urge el autodescubrimiento y la transformación.

Nos enfrentamos a una crisis radical. Dar respuesta a esta crisis es el reto de nuestra existencia en estos momentos. No se trata de un nuevo sistema de creencias o ideologías. El cambio va más allá de la capacidad del pensamiento. Ese cambio habla de conectar con el corazón. Qué liberación darnos cuenta de que no somos tan solo esa voz que está haciendo ruido en nuestra cabeza. Entonces, ¿quiénes somos?. Somos esa conciencia que es anterior al pensamiento. El espacio amplio y abierto en que tiene lugar cada sensación, emoción y pensamiento. Eso mismo es lo que somos. Es nuestra responsabilidad vivir la propia conciencia individual en el día a día.

Cuando el antiguo modo de estar en el mundo, de interactuar con los demás ya no funciona, cuando las experiencias que nos tocan vivir parecen insuperables, comienzan a surgir nuevas oportunidades. Al igual que en la Naturaleza, en situaciones de crisis vitales, por encima de los propios condicionantes inherentes a las especies, sucede un salto evolutivo que no tiene vuelta atrás. Mario Alonso Puig, en una reciente conferencia, proyectó una fotografía de un árbol de Argán del sur de Marruecos. Unas cabras aparecían subidas a las ramas de los árboles. La necesidad aprieta, cuando no hay que comer en los arbustos, la creatividad se pone en marcha. Y, como Mario decía, cuando dudemos de nuestra creatividad para sobrevivir, pensemos en que si la cabra lo hizo posible, ¿cómo no lo va a conseguir el hombre?

Con la emblemática fecha 21/12/12 se completa un ciclo de 5.125 años que según la tradición maya es el inicio de una nueva era para la humanidad. Esto significa una nueva frecuencia vibratoria para el planeta, es un alineamiento con el sol y nuestra galaxia. Una nueva era de luz para la humanidad gracias a un cambio en la frecuencia vibratoria en el planeta que propiciará un despertar de conciencia. Esta frecuencia planetaria está conspirando a nuestro favor para mejorar nuestro cuerpo físico, mental y emocional. En realidad, esta frecuencia se viene manifestando desde hace años, tal vez unos 50 ó más, sin embargo ahora será aún más intensa y continuará durante el 2013 y años sucesivos. Esta expansión proporcionará un mayor nivel de comprensión en el ser humano. Un ser humano cada vez más dispuesto a convivir en paz y armonía.

Aunque esta fecha suele asociarse desde ámbitos no científicos con catástrofes apocalípticas e incluso con el fin del mundo, científicos expertos en este fenómeno y especialistas de la Agencia Espacial de los Estados Unidos de la NASA han desmentido esas versiones y aportado explicaciones desde perspectivas filosóficas y científicas. Desde el punto de vista filosófico se relaciona con cambios vertiginosos para el mundo y la humanidad, que más que predicciones fatalistas, tienen que ver con oportunidades para despertar a la vida sagrada que hay en cada uno de nosotros.

Somos los creadores de nuestro futuro. Estamos aquí para manifestar la grandeza que hay en cada uno de nosotros. Ayer es pasado. Mañana es un misterio. Hoy es un regalo. Vive consciente y plenamente los ciclos de la vida. Expansión y contracción, aquí y ahora!

Neuronas espejo y empatía

Existen 100 mil millones de neuronas en el cerebro adulto. Cada neurona tiene entre mil y 10 mil conexiones. Las combinaciones neuronales exceden el número de partículas elementales del Universo. ¿Cómo abordar el estudio del cerebro? Hoy en día se conoce menos del 10% del funcionamiento de este órgano de tan solo kilo y medio. Las neuronas espejo son un puente de unión para resolver la brecha que hasta ahora ha dividido a la ciencia y las humanidades.

A principios de los años 90, investigaciones como las de Giacomo Rizzolatti y su equipo en el departamento de Neurociencia de la Universidad de Parma ayudan a ir desvelando este universo humano. Con un scanner de resonancia magnética cerebral detectaron las neuronas que se activaban en un mono cuando abre una nuez. Un miembro del equipo, que estaba hambriento, abrió también una nuez mientras era observado por el mono. En el scanner se detectó que en el mono se estaban iluminando las mismas neuronas cuando éste, sin realizar ninguna acción, estaba mirando al humano abrir la nuez. De este modo accidental, se descubrieron este tipo de neuronas motoras llamadas espejo. Su gran particularidad es que se activan al ver desarrollar una acción, siendo meros observadores.


Las neuronas espejo reciben este nombre porque actúan literalmente como espejos reflejando las sensaciones de los demás como si las sintiéramos en la propia piel. Por ejemplo, cuando sentimos la sensación de dolor al ver que alguien se cae ante nosotros, o la sensación placentera de alguien riendo. A través de las neuronas espejo nos estremecemos ante las interpretaciones de los actores de cine y de teatro, leyendo un libro o disfrutando de una retransmisión deportiva. Estas neuronas explican la cualidad natural del ser humano para establecer empatía con otros.

Nos pasamos el día interpretando el mundo en el que vivimos por medio de las emociones que vemos en los demás. Las neuronas espejo no descansan. Interpretan los más mínimos gestos corporales. Nuestro cerebro se comporta como un radar andante. Para las neuronas espejo no hay diferencia entre lo que hace uno mismo y lo que hace otro. El conocimiento del otro se amplía y también sus intenciones, con las que no siempre hemos de estar de acuerdo. Empatía no implica simpatía. Sin embargo, la cualidad humana de adoptar nuevos puntos de vista distintos a los propios enriquece.

La empatía es la mano invisible que permite extender nuestra sensibilidad a otro. Esto explica la manera como aprendemos a sonreír, hablar, caminar o bailar. La empatía es un fenómeno que está presente en la naturaleza humana y que madura culturalmente. Cuando empatizamos con otro, sentimos su lucha en el existencial camino del vivir. Conectamos con el dolor de las pérdidas ajenas y con las alegrías.



Vilayanur Ramachandran, uno de los pioneros en neurociencia, llama a estas células neuronas gandhi o neuronas de empatía. Afirma que estas neuronas juegan un papel esencial en la estructura de la cultura, el desarrollo de las habilidades sociales, las redes sociales y el conocimiento. Sostiene que cada vez estamos más cerca de borrar la separación del yo y del tú, como señalan los enfoques orientales tradicionales, configurando una civilización basada en la empatía.

La cultura consiste en colecciones masivas de capacidades y conocimientos complejos que se transmiten de persona a persona a través de dos medios centrales: el lenguaje y la imitación. Gracias a nuestra imaginación podemos comprender los estados emocionales de los demás simulándolo en nuestro cerebro y sintiendo lo mismo. La imitación es la base de las relaciones humanas. Es una sofisticada forma de inteligencia para entender a los demás y el mundo que nos rodea. 


La cultura nos ha liberado de la genética al reforzar la capacidad de aprender los unos de los otros. El cerebro no ha cambiado en mucho tiempo, el cambio se ha debido a la adaptación genética que le dan a las células espejo un papel específico para acelerar los avances en comprensión, comunicación y aprendizaje. Podemos influir en los demás con nuestra actitud, y darnos cuenta de esto conlleva una gran responsabilidad, la de observar qué estamos irradiando. La vibración que emitimos deja una buena huella por donde pasamos.


Las investigaciones en neurociencia, biología evolutiva y desarrollo tecnológico desmontan las viejas consignas que han sostenido al mundo sobre la Naturaleza humana y su sentido evolutivo. El sistema creado por instituciones gubernamentales, sociales, educativas y de empresa, ha de adaptarse a este avance si no quiere quedarse obsoleto y lejos de las personas a quienes representan. Somos una gran familia extendida en evolución y naturalmente empáticos. Poniendo en acción nuestra verdadera esencia natural preparamos las bases para una civilización empática que naturalemente transformará el sistema en el que el mundo hoy se sostiene.

Estamos conectados para la sociabilidad, el afecto y el compañerismo. La empatía es opuesto a utopía. La empatía se basa en apoyar a los demás a ser y florecer. Una civilización empática no es una civilización utópica sino una civilización solidaria entre si y con el planeta donde vivimos. Una civilización interconectada para un futuro mejor donde la atención empática es uno de las mayores fuentes de valor.


Emprender para renovar tu vida

Según wikipedia un emprendedor es una persona que enfrenta, con resolución, acciones difíciles. Desde esta premisa ¿quién no es emprendedor hoy en día? Ser emprendedor y ser empresario no es lo mismo. Un empresario puede ser emprendedor y un emprendedor no tiene porqué ser empresario. Al pensar en emprendedores podemos mencionar a Bill Gates o Steve Jobs. Desmitificando esta idea de lo que es un emprendedor, encontramos muchos emprendedores con nombres y apellidos comunes y corrientes.

España vive un momento de efervescencia emprendedora. Cuando la necesidad aprieta, la imaginación creativa se pone a funcionar. La necesidad nos convierte en emprendedores. Esta necesidad puede estar motivada por causas externas, como un despido laboral, o bien, por causas internas, como la incesante inquietud de dirigirnos hacia nuestro propósito vital. De parados involuntarios o voluntarios a emprendedores. Es una buena oportunidad pasar de una sociedad capitalista a una talentista una sociedad libre y auténtica. Que los auténticos talentos se pongan a trabajar. El cambio que queremos ver en el mundo comienza por nosotros mismos.

Cualidades de un emprendedor. La incertidumbre.

Los expertos elaboran infinitas listas de cualidades: iniciativa, seguridad, creatividad, confianza, dotes de comunicación, habilidad en la toma de decisiones. Se requieren habilidades en todos los aspectos, físicos, emocionales, mentales y hasta espirituales.

Ante todas estas cualidades, ¿cuál es la cualidad estrella del emprendedor? La capacidad de movimiento ante lo incierto. La creación de proyectos viables no se reduce a pura ciencia matemática, es algo vivo como la vida misma. No son los expertos quienes tienen las fórmulas del éxito de manera inamovible, sino que somos nosotros mismos quienes retamos con nuestras necesidades reales en un proceso de cambio sostenido. La vida es cambio. La vida es incierta. Manejar la incertidumbre es cualidad clave. Empezar de cero una y mil veces, como el ave fénix.

¿De dónde proceden las buenas ideas?

A menudo justificamos las buenas ideas como consecuencia de momentos de revelación, flashes o instantes eureka. Sin embargo, Steven Johnson propone que las buenas ideas proceden de lentas corazonadas de largo alcance. Las grandes ideas han tenido momentos y espacios para la incubación. Pueden venir de un caos del entorno, pueden ser inspiraciones de hechos y descubrimientos remotos. Son borrosas a la vista durante largos periodos de tiempo. La mejor de las ideas es aquella que se compone de las partes que siempre estuvieron presentes en el entorno y que hasta entonces no estábamos considerando.

Las grandes ideas no vienen de momentos aislados. Una idea es en si misma una red. Por ejemplo, en el cerebro, una idea es un conjunto de neuronas puestas en funcionamiento moviéndose en sincronía. Las buenas ideas requieren de entornos específicos para la innovación y creatividad. Podemos intentar buscar en la naturaleza patrones característicos comunes como por ejemplo los corales en el mar. En ambientes de red líquida es donde confluyen distintas ideas, de distintas vertientes. Todas ellas entremezcladas constituyen el caldo de cultivo de la innovación. En entornos adecuados el resultado es mayor que la suma de las partes. Los resultados vienen por sí mismos una vez que nos hemos puesto a trabajar en lo que toca de manera responsable. Aprovechar cada pequeña ocasión para aprender y hacer mejor las cosas tiene resultados inmediatos aunque no sea en la dirección original de la idea y desemboque en algo inimaginable.

¿En qué lugar están las oportunidades?

Ponernos en disposición de ayuda y de ser ayudados es un buen motor para generar oportunidades. No siempre se encuentran modelos de negocio a la primera, sin embargo no por ello vamos a abandonar la idea en el que estamos enrolados. Las oportunidades no solo surgen al arrancar sino cuando el proyecto ya está en marcha. En ocasiones dejar volar ciertas oportunidades que parecen interesantes, abren otras puertas insospechadas.

Dar con generosidad y estar abiertos a recibir mantiene la energía en un flujo de movimiento en constante retroalimentación. Es interesante ir encontrando ese valor que nos caracteriza en lo que sabemos hacer y en cómo lo hacemos. Eso es lo que nos hace peculiares. En la interacción con los demás es donde se desvela el espejismo de pensar que conseguimos algo en la vida tan solo por nosotros mismos. Nada de lo conseguido hubiera sido posible sin la colaboración de otras personas. Las conexiones y colaboración con otras personas y proyectos son importantes. Creemos en los equipos, en las redes, en los contactos, las llamadas informales o los emails pidiendo y ofreciendo ayuda. Cuanto más damos, más recibimos. La sinergia reside en sintonizar que 1+1 no es igual a 2, sino a 3. Las oportunidades favorecen a las mentes conectadas.

Convertir nuestra pasión en profesión

La verdadera revolución del siglo XXI está en convertir nuestra pasión en nuestra profesión. El objetivo es trabajar acorde a talentos y potencialidades. Desarrollarnos y seguir evolucionando e inspirar a otros en la misma dirección. Un nuevo siglo con nuevos modelos de negocio y de sinergias entre profesionales para materializar formación, experiencia y propósito vital.

¿Tenemos las ideas claras? Primero es el qué y luego viene el cómo. ¿Son ideas innovadoras?, ¿con qué recursos contamos? Es muy recomendable observar y escuchar las ideas de nuestro entorno más cercano. Detectar cuáles son las necesidades no cubiertas y ver la manera en que podemos aportar nuestro valor para lograr un bien común compartido. Para hacer algo realidad primero hay que soñarlo y luego levantarnos cada mañana a aportar nuestro granito de arena al mundo. Ayuda la vinculación con otras personas que están en el mismo sueño y trabajan en la misma dirección. Estamos viviendo una era de cambio a la hora de crear, difundir e implementar las ideas. Es tiempo de emprender conectando a las personas y las ideas. Recuperar la idea de tribu y de estar conectados. Proyectos en común sinergia enfocados hacia un cambio real en el mundo.

Seguir nuestras propias pasiones, enfrentarnos a desafíos, aprender de nuestras fortalezas y debilidades, aprovechar los recursos disponibles, convertir pasión en profesión. Explorar en respuestas a preguntas claves: ¿Qué nos hace felices realmente?, ¿qué queremos hacer para dar sentido a nuestra vida?, ¿cómo lo vamos a hacer?

Creatividad para renovar tu vida

La creatividad es una manera de estar en el mundo. Se expresa en nuestra forma de amar y de relacionarnos, en la manera de conocer y de comportarnos, en la innovadora forma de solucionar los desafíos de la vida. Quien camina en este sentido se convierte en un aventurero de la vida y estimula al mundo en esta dirección. La salud personal, la salud del planeta y la salud de la humanidad dependen de que todos trabajemos creativamente.

Contexto histórico

En la antigüedad no se contaba con un ser humano creativo y creador. Estos atributos correspondían a los dioses. Griegos como Sócrates creían tener un daimon, es decir, un espíritu divino asistente de la creatividad. Aristóteles en su Poética explicaba que nos teníamos que conformar con la mímesis o imitación de la naturaleza como fin esencial del arte. 

Durante más de 5 siglos, época del humanismo racional, se pensaba que la creatividad procedía de las capacidades propias del hombre más que de los dioses. El crecimiento de este ego nos alejó demasiado de los clásicos.

A finales del siglo XX la creatividad ha pasado de ser un dominio del arte, a considerarse como una facultad humana aplicable a cualquier disciplina; ciencia, tecnología, el devenir cotidiano de la vida. En este siglo XXI, la creatividad se conecta cada vez más con la naturaleza esencial del ser humano. En la actualidad, a diferencia de la antigüedad, el ser humano cuenta con esa parte divina dentro y no fuera de él.  

Imaginación y motivación

Todos tenemos la capacidad de ser creativos y la mayoría vivimos sin saberlo. Los motores de la creatividad residen en la imaginación y la motivación. El aceite que lubrica ese motor son las emociones.

Julio Verne decía que no hay nada como imaginar para crear futuro. Lo que hoy es utopía, mañana será realidad. La creatividad es imaginación aplicada llevada a la acción. En estos tiempos poner la imaginación a trabajar es clave para salir del atolladero. Creamos nuestra vida aplicando imaginación, temperamento y oportunidades, las que aprovechas y las que dejas pasar.

Ha llegado el momento de comenzar a observar desde las sensaciones más que desde el pensamiento. Ni tan siquiera conformarnos con movilizar  el pensamiento divergente o lateral es suficiente. Conviene romper con los juicios de la mente, explorar los recursos, las posibilidades y tener en cuenta las emociones para cumplir nuestros sueños. Las emociones no son buenas ni malas, sin embargo cuando no se expresan se convierten en energía disfuncional que bloquea nuestra motivación y por tanto nuestra creatividad.

Atravesando límites

Salir de zonas de comodidad y de conformismo es crucial para ir entrando en procesos creativos. Los seres humanos encontramos respuestas creativas cuando tenemos un fuerte compromiso e interés interno en un asunto en particular. En cada situación de la vida hay oportunidades para convertir las dificultades en superación y progreso. La tragedia está, según nos dicen los Upanishads, en el miedo  a perder las limitaciones.

El empuje de la creatividad supera el miedo y abre puertas. Abre las mentes para comprender. Abre los corazones para sentir y ser. Abre las potencialidades para manifestar lo que somos. La creatividad transforma el dolor en bienestar, la separación en unión y la represión en expresión. En un mundo donde parece que somos creativos destruyendo, nos enfrentamos al reto de ser capaces de salir de esa inercia para construir.

Descubrir tu pasión

Cuando descubres tu pasión y la pones en acción, te conviertes en tu yo más auténtico. Sentimos que estamos en nuestro elemento cuando nos maravilla lo que hacemos. Si algo nos apasiona y además se nos da bien, como decía Confucio, nunca volvemos a trabajar porque vivimos la vida que nos corresponde vivir y empezamos a gozar de verdad.

Esta pasión nos lleva a emprender procesos creativos en situaciones concretas que facilitan la salida a la rutina y conectan con la capacidad de renovar nuestra vida. El empuje creativo encuentra los vínculos necesarios que ayudan a crear una realidad mejor para todos.

5 pasos para aplicar la creatividad

Tomando como base las propuestas del psicólogo Antonio Blay, podemos trazar un plan para desarrollar la creatividad de manera práctica y aplicada a situaciones concretas.

1.- Adiestramiento técnico previo a la creación

Nos podemos quedar en meros genios artísticos incapacitados para darle expresión a nuestra creatividad si no conocemos la técnica necesaria. Por ejemplo, un poeta inspirado necesita conocer el lenguaje y sus recursos.

2.- Un cambio de ambiente

A veces basta con salir al campo, cambiar de barrio, ver caras nuevas. Una leve modificación de los estímulos externos que no lleve demasiada atención. Las situaciones nuevas refrescan todo en nuestro interior. 

3.- Hacernos amigos del inconsciente

Al ir limpiando el inconsciente vamos desvelando nuestros auténticos valores más profundos. Desde esta renovada percepción estamos atentos a recibir sus informaciones. El inconsciente es una fuente de resonancias afectivas y vivencias  que nos unen con el inconsciente colectivo. La obra creativa de este modo habla de uno mismo y al mismo tiempo de todos.

4.- Cultivar una mente tranquila, abierta y positiva

Cuando brota una necesidad interior para encontrar un camino, ponemos la mente a disposición. El silencio evita la dispersión y facilita la concentración. La creación es como una incubación interior, requiere de reposo y de tiempo.

Mente tranquila para dejar salir todas las ideas a las que está atada. Mente abierta porque sólo así podrá recibir algo nuevo más allá de las conocidas asociaciones de ideas. Mente receptiva en el sentido de aspirar a ver algo nuevo como solución a lo que se plantea.

5.- Centrarse en el nivel mental superior

Consiste en dirigir el  foco de las preguntas que nos planteamos en el proceso creativo no a los pensamientos sino a la atención misma. La pregunta se enfoca a la parte superior y frontal de la cabeza como si allí estuviera la oficina de la intuición y la creatividad. Luego dejamos que la pregunta flote, recorriendo su camino y quedando a la escucha, receptivos.

Mientras tanto seguimos el ritmo del día a día, manteniendo dentro la pregunta con el gesto de investigación y de espera intencional. En estas condiciones la respuesta vendrá sola con toda seguridad porque es una facultad inherente a la naturaleza humana. Una vez que hemos captado esa respuesta intuición, la llevamos a nuestro pensamiento convergente o concreto haciendo uso del instrumental técnico apropiado.



Aprender a Amar

El amor es un tema vital que se ha tratado en innumerables ocasiones. Hemos aprendido de clásicos como Wiliam James que el comportamiento no puede ser reducido a simples instintos, de Schachter que no tenemos nuestros sentimientos sino que los interpretamos y de Erich Fromm la importancia de mirar hacia el ser y al amor no solo como destino sino también como trabajo personal. El amor es una realidad de la existencia misma del ser humano. Aprender a amar es aprender a vivir y aprender a vivir es aprender a amar. 

Todos vivimos sedientos de amor, sin embargo nos pasamos por alto una cuestión fundamental: ¿estamos dispuestos a adentrarnos en el conocimiento de nosotros mismos y de los demás?

Desórdenes y órdenes del amor

El amor comienza a desordenarse en la infancia y a ordenarse con la madurez. Nacemos como pequeños radares receptivos y abiertos sin saber muy bien qué hacer con todo eso. De la familia heredamos genes y patrones de comportamiento que determinan la personalidad. Al ir creciendo, vamos añadiendo las interpretaciones individuales del propio aprendizaje. Como adultos, nos enfrentamos al miedo a amar, sentimos miedo al compromiso, al abandono y a perder la libertad.
¿Cómo ordenar tanto desorden?. Al madurar disolvemos las huellas de la niñez comprendiendo nuestra historia personal y los eventos imprevistos de la vida. La madurez nos revela que el miedo es un engaño a nosotros mismos. Estos miedos son pensamientos y sentimientos inventados para seguir ocultando el amor mismo con el que nacimos. Madurar es reconectar con el sentido perdido de nosotros y de nuestras relaciones. Aprendemos a amar y aprendemos del amor.

Diferencias y expectativas: obstáculos del amor

Conviene tener presente que las personas a las que amamos siempre nos van a decepcionar en algo. Somos diferentes. La diferencia enriquece cuando los caminos se aproximan al común entendimiento. Las expectativas son un peligro. Si esperamos que los demás se comporten de una determinada forma y llenen el vacío que no encontramos, creamos relaciones de necesidad, carencia y apego.
¿Qué sucede si nos libramos de estos obstáculos?. Limar las diferencias y responsabilizarnos de nuestra propia felicidad conserva fresco y saludable el amor.

La autoestima y comunicación: claves determinantes

La aceptación, confianza y seguridad en nosotros mismos hace crecer la autoestima. Ayuda a vencer los miedos y despertar los profundos valores que se sustentan en el amor. Gracias a la comunicación podemos definir claramente nuestros límites, pedir respeto por nuestro tiempo, compartir nuestros sentimientos, especificando qué nos hace sentir bien y qué no. Revisemos durante un cierto tiempo nuestra actitud ante nuestras relaciones. Fortalezcamos el diálogo continuo, la confianza y el contacto amoroso.
¿A quién tenemos algo pendiente que decir? Lo que no supimos decir nos dolerá eternamente. Sólo el valor de un corazón abierto podrá liberarnos de la congoja de lo pendiente. Nuestros encuentros en la vida son momentos fugaces que debemos aprovechar con la verdad de la palabra y la sutileza de los sentimientos.

Biología como disculpa de las diferencias

No todo lo que separa a hombres y mujeres hay que remitirlo a explicaciones neurobiológicas. El corte de los cerebros demuestra que hombres y mujeres pensamos diferente.  
¿De qué nos sirve justificar que en las hormonas encontramos los responsables de las diferencias?  Es demasiado decepcionante dejarlo todo en manos de la evolución del cuerpo calloso. Identificar en el cerebro modos de comportamiento psicológico es tan difícil como si un profano desarmara un ordenador e intentara buscar un chip con el código de ceros y unos.

La moda del amor incondicional

El amor incondicional parece no tener en cuenta las necesidades personales. A veces hasta tal punto que podemos desvalorizarnos a nosotros y a nuestro amor mismo. En el amor romántico cuando somos correspondidos creamos una magnífica ilusión. Esa ilusión está viva por falta de conocimiento completo de las vidas y personalidades. Para no dañar la ilusión, nos concentramos en compartir desde lo que une, evitando todo aquello que provoca rechazo.
¿Quién quiere vivir en un mundo ideal?. A lo largo del tiempo esa ilusión se va confrontando más con nuestras necesidades. Al indagar en las diferencias puede peligrar el vínculo de seguridad, sin embargo conviene considerar que esas diferencias sirvieron de atracción un día y son determinantes para despejar la ilusión. Si no despejamos la ilusión nos estancamos e interrumpimos el crecimiento.

El amarse a uno mismo como panacea

Un estado idílico sería el que defiende el ámate a ti mismo, apóyate a ti mismo y no esperes de otros tu felicidad. El psicólogo David Schnarch busca reglas para mantener este estado ideal. Estamos de acuerdo que es una base fundamental para despojarnos de la dependencia emocional y del amor infantil. Aprender a amarnos a nosotros mismos tal vez nos lleve toda una vida y mientras tanto, seamos realistas ¿a quién no le gusta sentirse amado por los demás?, ¿a quién no le gusta sentirse apoyado por sus seres queridos?. En estos tiempos de autonomía emocional, que una persona controle sola sus miedos y calme por sí misma sus dolores es un bonito requerimiento, sin embargo puede llegar a convertirse en algo inhumano, si es exagerado. 

¿Hay una salida a todo este enredo del amor?


Un nuevo nivel de conciencia requiere no sustituir unos mitos del pasado por la probabilidad de crear nuevos mitos futuros sobre el amor. La alegría del amor reside en tratarnos a nosotros mismos y a nuestras relaciones con respeto, ternura y comprensión. El mundo está en una gran confusión, un gran caos, a todos los niveles; político, económico, social. ¿A qué nos estamos aferrando? A nuestras ideas, creencias y condicionantes. La grandeza del amor libera a las personas de la jaula de su propia psique. Como diría Krishnamurti la salida está en pensar juntos sin divisiones de egos, en total atención y libertad. Así pues, pensemos juntos cómo aprender a amar y del amor.

Un día Consciente

Al despertar cada mañana recuperamos nuestra mente consciente. ¿Te has detenido alguna vez a contemplar esta maravilla?

Entrenar la atención desde primera hora del día activa un reencuentro: el de estar con nosotros mismos.


El mundo simbólico y onírico facilita mensajes que nos negamos durante la vigilia. Si no despertáramos del sueño, creeríamos que es nuestra realidad. Asimismo, si no despertamos en la vigilia, percibiremos tan solo una realidad condicionada por creencias. Soñar y despertar conscientes para explorar nuestro mundo e intentar comprenderlo. Hoy es el comienzo de un nuevo día, un día consciente.

¿Te has dado cuenta cuál es tu primer pensamiento de la mañana?, ¿hay una tendencia a pensar precisamente eso últimamente?. Enfoca tu atención al momento justo del despertar. Toma unos minutos donde explorar: ¿cómo estoy?, ¿cómo me siento?, ¿qué puedo hacer por mí hoy?. Agradece este nuevo día lleno de posibilidades para despertar y seguir evolucionando. Respira consciente, empieza así el día y continua esta práctica según avancen las horas.

Enfoca tu atención a la frenética vigilia en la que vivimos. Una nueva mirada para observarte desde el gran Yo, ese que está más allá de los deseos y temores del ego. Activa las 3 claves de la meditación en la vida cotidiana: actitud, respiración y postura. El automatismo y la reactividad que nos atrapan en el día a día se desactivan al ser atendidas con consciencia. Acontece la lucidez y la comprensión de la plena atención. Las actividades cotidianas: comer, trabajar, relacionarnos con diferentes personas de nuestro entorno se viven más conscientemente. Comida consciente, trabajo consciente, relaciones conscientes.

Andando por la calle, viene una emoción, tal vez tristeza, tal vez alegría, detente un instante con la actitud interior de observar qué está sucediendo dentro, con tus sensaciones, con la respiración. Al mismo tiempo, sigue caminando atento, observando. Date cuenta. Deja de reaccionar inconscientemente para observar con consciencia tus emociones. Neutraliza los patrones que tu comportamiento ha ido adquiriendo a base de herencias y hábitos.

Elige 3 acontecimientos verdaderamente importantes y prioritarios en el día de hoy. ¿Qué es lo que quiero crear hoy? ¿Qué es lo que quiero vivir hoy en realidad?. Durante el día lleva a la acción aquello que quieres ser, si quieres ser atractiva, elige un buen vestido, córtate el pelo, arréglate. Si quieres sentir amor, ama. Si quieres colaborar para que el mundo sea mejor, apúntate a una actividad de ayuda en acción social. Si quieres prosperar en el trabajo, actúa como si ya hubieras progresado. Sé hoy, ahora, quien quieres ser, quien eres ya en realidad. Si eso es lo que brota y admiras, es porque ya lo eres.

Al finalizar el día, pregúntate: ¿Qué acontecimiento del día ha sido relevante?, ¿de qué me doy cuenta?. Antes de ir a dormir y volver a ponerte en contacto con el mundo de los sueños, enfoca y aprende de las infinitas señales que se han dado para ti en el día de hoy.

Para activar tu día consciente:

1.- Escoge un cuaderno de psiconatua donde anotar tus reflexiones.
2.- Al despertar, explórate: ¿cómo me siento?, ¿cuál es mi primer pensamiento?
3.- Destaca 3 acontecimientos realmente importantes que quieres crear y vivir hoy.
4.- Durante el día, detente un instante interiormente a observar tus emociones.
5.- Al finalizar el día, pregúntate: ¿qué elijo como relevante hoy?, ¿de qué me doy cuenta?.