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Hola! Soy Marta Pato y quiero compartir contigo mi propósito de expandir la consciencia y facilitar el autént...

Una Nueva Mirada


El cerebro no puede dejar de interpretar, prefiere equivocarse a vivir en la incertidumbre. Los pensamientos oscilan entre las experiencias del pasado y las expectativas de futuro condicionados por un programa heredado y aprendido. La tendencia es repetir las alegrías, evitar las tristezas y fantasear con un futuro mejor ejecutando en automático los patrones y personajes que nos hemos ido creando. Como el cerebro no distingue entre lo que sucede realmente y lo que interpreta, podemos preguntarnos: ¿es aquello que interpretamos real?
En los primeros 20 segundos, ya tenemos una idea de quién tenemos enfrente nada más conocerle. Así de rápido funcionan las etiquetas y los juicios desde los que nos relacionamos con los demás. Activamos un mecanismo de ataque, defensa y huída que es el origen de todos los conflictos.
Una Nueva Mirada trata de descubrir qué me aleja y qué añado a la realidad. Consiste en ir despejando las interferencias, creencias e ideas preconcebidas sobre mí mismo y sobre los demás.
¿Qué es lo que me aleja de ver las cosas tal cual son? ¿Qué estoy añadiendo?
¿Estoy dispuesto a ver la realidad?
Una Nueva Mirada propone 3 focos de atención:
1º.- Querer mirar dentro
2º.- Comprender las relaciones
3º.- Aceptar la incertidumbre de la vida
Querer mirar dentro es detenernos a observar y activar un estado de atención desde el que me voy dando cuenta y me voy descubriendo. Es asumir la responsabilidad de disolver el programa automático en el que vivo con protestas, quejas y evasiones. Este es el principio de la libertad y la felicidad que no tiene causa aparente en el exterior.
Lo que más me irrita y más admiro de ti, habla de mí
Comprender las relaciones con las personas que interactúo es fundamental para integrar la experiencia de mi auto-conocimiento en lo concreto. Sanando la proyección que hacemos en los demás, resolvemos la reactividad automática y nos acercamos a la proactividad consciente, es decir, alcanzamos la libertad de ponernos de manifiesto en la vida desde lo que somos realmente. Comprendiendo a otros me comprendo a mí. Dándome a otros es como crezco.
Nuestra actitud y toma de decisiones nos libera de los condicionamientos que vivimos
Aceptar la incertidumbre de la vida llena de situaciones, unas de placer, otras de dolor, unas de éxitos, otras fracasos, unas de ganancias, otras de pérdidas. En definitiva, experiencias de las que aprender. ¿Quién no ha sentido esto? La vida es un continuo cambio. La aceptación se alcanza al darnos cuenta del devenir de la vida. Esto nos lleva al presente, a vivir este momento aquí y ahora. Aceptar es estar abierto a lo que acontece y no por ello dejamos de marcarnos metas y objetivos. Aceptar es seguir caminando.
La vida es aquello que sucede mientras esperamos que ocurran otras cosas
Como decía un maestro, “el ruido es ruido”. Lo que pongamos alrededor de él; molestia, malestar, agitación, es el motivo de nuestro sufrimiento que es nuestra propia interpretación y cómo nos relacionemos con él. Así funciona nuestra mente, deseando el placer, evitando el dolor. Nuestra mente está en reacción y la reacción es el apego tanto a las situaciones de dolor como de placer. No significa esto que consigamos estar en equilibrio aceptando lo incierto de la noche a la mañana. Requiere irlo entrenando, irlo poniendo en práctica. Tener presente el equilibrio no significa que lleguemos a ser del todo equilibrados, podríamos apegarnos al estado equilibrado, sin embargo sí facilita los insights, es decir, la toma de consciencia y el darnos cuenta.
Una Nueva Mirada es un entrenamiento de 9 meses que se activa semana a semana en 2 encuentros quincenales presenciales al mes y semanalmente en la vida cotidiana con seguimiento personalizado on line. Combinaremos dinámicas prácticas y vivenciales de psicoterapia occidental con prácticas de contemplación meditativa.