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Hola! Soy Marta Pato y quiero compartir contigo mi propósito de expandir la consciencia y facilitar el auténti...

3 pasos para Renovar tu Vida: II

Continuamos con la propuesta de renovar tu vida en 3 pasos:

1º.- Disolver
2º.- Conectar
3º.- Vivir desde el Yo Auténtico
El pasado mes de Mayo entrenamos el 1er paso: Disolver. La disolución de la cadena de condicionantes que limita la verdadera expresión de lo que somos abre un espacio en nuestra mente hacia nuevas posibilidades. Este mes de Junio vamos a trabajar el 2º paso: Conectar
¿Conectar con qué?
Durante este mes y siguiendo la práctica diaria del ejercicio que te propongo a continuación vamos a conectar con 3 fuerzas:
La fuerza de la vida a través de la respiración
La fuerza del amor a través del centro de tu pecho
La fuerza de la inteligencia a través de tu cabeza
A continuación lee en voz alta este ejercicio al mismo tiempo que lo grabas. Una vez que lo hayas grabado, ve a un lugar tranquilo y escucha tu propia grabación.
Cierra tus ojos. Realiza ahora unas cuantas respiraciones por la nariz, 3 ó 4. Al exhalar el aire siente como tu cuerpo queda en total comodidad. Deja que la respiración salga completamente libre, siente el gusto de respirar libremente. Sigue el movimiento natural de la respiración espontánea, siente el estado de bienestar que produce este acto natural. Un movimiento que hace fluir el vientre o el pecho. Pasa del movimiento a la fuerza natural que funciona sola, una fuerza que es agradable y hace que el vientre y el pecho suba y baje. Enfoca la atención a esa fuerza que origina el movimiento y siente como esta fuerza viene de la parte de atrás. Esta fuerza que hace subir y bajar el vientre o el pecho es la fuerza de la vida. La fuerza de la vida, de toda la vida que respira en ti. Esa fuerza es como una ola de un océano de vida. Es la fuerza de la vida que respira en ti. Esa fuerza que viene de atrás tiene un campo muy grande de donde viene. El movimiento de mi respiración es como una ola de esa fuerza, de ese océano. Todo el poder de la vida está en tu movimiento de tu respiración como todo el poder del océano está en cada ola.
Enfoca ahora tu atención a la zona del centro de tu pecho. Visualiza a alguien a quien quieres en particular delante de ti y siente la expresión de tu amor, de tu cariño, de tu alegría. Siente la experesión del amor que eres. Ese amor que sientes viene de un fondo que está detrás de lo que sientes. Un fondo que es como un sol luminoso y profundo. El amor que sientes son los rayos de este sol. Sitúate ahora en este sol dejando a un lado a toda persona, imagen o idea. Siente ese sol que es amor profundo y felicidad. Es algo que está ahí, algo que ya es. Solamente siente, mira el sentir, saborea ese sentir. De este sol es de donde surge toda posibilidad de amor, de felicidad, de alegría, de plenitud. Un amor que está ahí siempre. Eso que sientes, eso que estas vivenciando ahora, es lo que eres. Cuanto más te centras en conectar con ese sol, tanto más conectas.
Pasa ahora a tu mente. Ve una luz de un color azul eléctrico e intenso de donde viene toda la capacidad de comprender, aceptar y asimilar. Es pura claridad. No tiene forma pero es de donde surgen todas las formas. Sin ideas ni conceptos, es pura luz del entendimiento, es pura luz de la inteligencia. Mantente atento en este nivel de la luz todo puedes comprenderlo con más facilidad. Del mismo modo que viviendo desde el fondo del centro del pecho es bienestar, amor y alegría. Nada ni nadie te puede dar ni quitar eso que ya eres.
La fuerza de la vida a través de la respiración. La fuerza del amor a través del centro de tu pecho. La fuerza de la inteligencia a través de la cabeza. Ahora permanece unos minutos en siliencio simplemente presente, aquí y ahora, en la simple conciencia de ser. Conciencia de ser aquí y ahora que surge de un silencio inmenso e infinito que te rodea por todas partes.
Ahora recupera tu conciencia exterior. Mueve tus manos, tus pies y mantén la conciencia de esto que eres. Procura mantener la conciencia de eso que eres. Procura que puedas moverte, hablar, escuchar, reír, vivir desde ahí, manteniendo esta conciencia en lo cotidiano. Que toda tu vida sea la expresión de ese fondo que eres. Este entrenamiento sirve para llevar esta vivencia a lo cotidiano, esto es lo verdaderamente importante. Que el ver, surja de eso. Que el hablar, surja de eso. Que el escuchar, surja de eso. Que el moverte, surja de ese fondo. Un fondo que se manifiesta en presencia activa a través de ti y de tu vida.
*Ejercicio inspirado en una meditación guiada de Antonio Blay y publicado en la revista Verdemente en Junio 2011