Consultoría / Coaching / Psicología / Mindfulness

Hola! Soy Marta Pato y quiero compartir contigo mi propósito de expandir la consciencia y facilitar el autén...

Vivir el ahora


Cuando no estoy aquí, en el momento presente, en la simple totalidad y presencia plena de mi ser, ¿dónde estoy?

Si consideras la cuestión cuidadosamente, verás que existe la posibilidad de que estés viajando al pasado, al futuro, a la relación que mantienes con los otros, con el mundo que te rodea, al modo en cómo te relacionas contigo mismo, con tus pensamientos y emociones de siempre.
Vivimos en el mundo del tiempo y del espacio, donde el tiempo oscila como un péndulo entre el pasado y el futuro y donde el espacio está ocupado por un tú, un yo, un nosotros y sus relaciones. Un mundo de condicionantes heredados y hábitos aprendidos. Un mundo donde nuestra mente se mueve frenéticamente al pasado con memorias de dolor y al futuro con esperanzas de un mundo mejor. Un mundo que premia los pensamientos, creencias, juicios, memorias, opiniones y fantasías. Un mundo que gravita en una esfera alejada de la conciencia del momento presente. Un mundo donde comenzamos a reaccionar por el automatismo de nuestra mente repleta de sufrimientos y sueños sin realizar.
Vamos encajando en un molde que nos fabricamos para sobrevivir e interactuar con este mundo lleno de fricciones. Es un hecho que las historias de nuestro pasado pueden estar condicionando el momento actual de nuestras vidas. Tan pronto como la mente se identifica con los sucesos del pasado, casi de inmediato aparecen emociones como rabia, culpa, tristeza, miedo, orgullo,… podemos atender estas emociones o bien seguir escapando de ellas una y otra vez permaneciendo en el automático. Frases comunes en nuestro vocabulario son: “solía tener más confianza cuando…”, “sería más feliz si…”, “si mi marido no me hubiera abandonado…”, “si mi padre no hubiera muerto…” Una forma de vivir es instalarnos en las interpretaciones que en el pasado dimos a ciertos acontecimientos de nuestra vida, de esta forma nuestro presente es memoria de dolor y de placer de los tiempos del ayer. ¿Y, ahora?, ¿qué es lo que estoy sintiendo ahora?, ¿qué es lo que estoy creyendo ahora?.
Tal vez no estemos preparados para salir de los condicionantes, creencias y juicios acumulados durante la vida sin entrar en el caos, en una profunda crisis existencial. Cambiar de paradigma, de gafas de ver el mundo, romper con el molde para crearnos uno más adecuado a los nuevos tiempos puede pasar por una auténtica crisis, un tocar fondo. Si nos centramos en el miedo y en la experiencia de dolor puede que estemos condicionados por aprendizaje a evitarlo. Entrar en el dolor y abrazarlo con confianza supone un gran salto evolutivo.
La mente proyecta hacia el futuro todas las historias sobre la salud, el trabajo, las relaciones emocionales, el mañana de nuestros hijos… Estos pensamientos pueden traernos ansiedad, esperanza… Estos pensamientos nos alejan de lo que estamos sintiendo y haciendo ahora. Imaginamos una vida futura en vez de vivir la vida en el presente. Las anticipaciones, expectativas, proyecciones evitan ser y estar en el ahora. Esto no significa que dejemos de tener planes y objetivos de futuro sino que una vez que se establecen, la acción está en hacer lo que toca en cada momento en el tiempo presente y al mismo tiempo este presente coparticipa en el establecimiento de esos mismos planes y objetivos. Así, surge la creación desde el ahora. Cuando vivimos en el futuro, el presente sirve para juzgar y criticar que no estamos llegando a tiempo, que deberíamos hacer esto y aquello para lograr eso otro.
Estar en el presente, en atención, con la escucha activada a lo que hay, contemplando, es una práctica que se entrena. Un hábito que se va instalando poco a poco. Estar atentos en el presente es una experiencia de ser, donde estamos siendo en cada instante sin separación de nuestra propia experiencia. Por ejemplo, podemos estar en el jardín plantando flores, preparando una comida, lavando los platos, escuchando en atención a un amigo, ayudando a nuestros hijos con sus tareas en plena presencia, donde la experiencia del hacer, del otro y de nosotros mismos se funden como si de una sola cosa se tratara. ¿En tus actividades diarias desde dónde se activa tu atención?.
Un ejercicio de atención en el ahora
Llevamos el ejercicio de la respiración consciente a lo cotidiano, nos entrenamos en observarnos a nosotros mismos en relación al mundo donde vivimos durante el día; en el trabajo, hogar, pareja, hijos, amigos, familia, ocio... observamos los sentimientos, temores, deseos, desde la quietud y la calma de la respiración consciente y pausada. No nos alejamos del dolor, de los deseos y los miedos. Estamos plenamente presentes, observándolos, momento a momento. Nos experimentamos como nuevos con estos sentimientos, sintiéndolos en el ahora, no desde el pasado, ni el futuro, sino desde el ahora.
Respiramos despacio, no pensamos en los sentimientos, tan solo los mantenemos presentes en la respiración, en las manos, como acogiéndolos por primera vez, desde el ahora, desde este momento presente. Si no luchamos por cambiar estos sentimientos, ellos mismos cambiarán. No temas sobre tus sentimientos, acércate a ellos como si los tocaras suavemente y agradece este momento presente, suavemente sonríe y colócalos en el centro de tu corazón con una suave sonrisa, estar en el ahora y decir si y si y si y si…
Pregúntate a ti mismo:
• ¿Cuál es mi tendencia cuando no estoy viviendo el presente, voy hacia el pasado, al futuro, salto del pasado al futuro, del futuro al pasado?, ¿Qué siento?...
• ¿Comparo el ayer con el hoy?, ¿tengo añoranza de los tiempos pasados?, ¿proyecto el hoy a un mañana mejor?
• Cuando el movimiento en el tiempo cesa y tengo una experiencia de presente, de estar en el ahora ¿aparece algo nuevo?, ¿el qué?, ¿cambia algo?
• Identifica las veces que durante el día de hoy sientes haberte desconectado del espacio de presente; ¿cuándo sucede?, ¿en alguna situación en particular?, ¿cuál?, ¿qué sientes?
• Identifica las veces que durante el día de hoy sientes haberte conectado con el espacio de presente; ¿cuándo sucede?, ¿en alguna situación en particular?, ¿cuál?, ¿qué sientes?
• ¿Quién siento que soy cuando me vivencio desde el ahora?