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Hola! Soy Marta Pato y quiero compartir contigo mi propósito de expandir la consciencia y facilitar el auténti...

¿Cuáles son las barreras que nos impiden desarrollar nuestro potencial real?



Esta pregunta es uno de los planteamientos de la sugerente película Waking Life de Richard Linklater (despertando a la vida)


Aquí, se responde a esta cuestión con otra pregunta: ¿cuál es la característica humana más universal el miedo o la pereza? Imaginemos por un momento una humanidad liberada de la paralización y el acomodamiento, una humanidad que ha disuelto las barreras para ser y expresarse con su potencial real.
Vivimos sujetos a una gran cantidad de juicios, valoraciones, interpretaciones, patrones heredados y aprendidos que limitan lo que somos. Nos movemos del pasado al futuro, de las memorias de dolor y placer a la anticipación de nuestros miedos e ilusiones por una vida mejor. Como dice el I Ching, en el hexagrama Kên/Chên número 27, observa cómo te alimentas de fantasías, deseos, preguntas, preocupaciones y sentimientos de enajenación que constituyen una “vasija llena de gusanos”.
El ego toma el control a través de recuerdos, experiencias de dolor y placer, fantasías, deseos y planes. Ver de dónde viene esta tendencia y cómo se va tejiendo una tela de araña que nos atrapa en patrones que repetimos una y otra vez en lo cotidiano es el principio de la liberación. Sentir que este modus operandi ya no sirve y que la coraza nos constriñe, es el punto de partida para el desapego y el reestablecimiento del equilibrio interior. Dicen que un problema visto es un problema casi resuelto.
El desapego es un elemento fundamental en el arte de la creación. Por un lado, dejar que suceda lo que tenga que suceder y, por otro, elegir lo que queremos hacer en cada momento. Las elecciones que hacemos determinan nuestra vida. Somos co-creadores de nuestra realidad. Tu vida es tuya para crearla con responsabilidad, decidiendo y aceptando las consecuencias. No debemos sólo dejarnos llevar, sino al mismo tiempo, hemos de elegir hacia dónde ir.
La autolimpieza de pensamientos e ideas hace que la frenética actividad mental disminuya y se permita el cultivo de una actitud independiente, humilde y sincera que nos recargue y llene de Paz. Una Paz que refuerza lo que es bueno para nosotros y para los demás. Una Paz que abre la puerta a la manifestación de los valores y cualidades más profundos del ser humano como la Verdad, la Bondad, la Belleza, la Honestidad, la Coherencia.
Tres mil años antes, los griegos estaban igual de avanzados que nosotros. ¿Por qué hemos de esperar tantos años a que personas como Sócrates, Picasso, Gandhi revolucionen el pensamiento?. Se dice que la genialidad es la habilidad para captar el cosmos y no la destreza para optimizar ciertas situaciones de vida. Disolviendo las barreras como el miedo o la pereza, ¿sería posible que la característica humana más universal fuera la capacidad de conectar con la fuente inagotable de posibilidades creadoras?, ¿sería posible que esa habilidad no fuera captada por unos pocos sino por la gran mayoría?, ¿sería posible, entonces, que se transmitiera de generación en generación como parte de la herencia humana?.
En cierto sentido, tal vez se trate de morir para renacer, morir a viejos patrones, moldes y formas para renacer a lo que realmente somos más allá de las barreras que nos hemos ido fabricando. El despertar de la primavera es la mejor época para renovar tu vida. Tal vez sea esta primavera cuando dejemos de ser hormigas que van chocando sus antenas con otras hormigas de un modo automático y mecanicista. Tal vez sea esta primavera cuando paremos para mirarnos a los ojos, reconociendo nuestra naturaleza humana, y dejar que suceda el milagro.
*Artículo de Marta Pato publicado en el mes de Abril 2010 en la revista Verdemente
Lo que me irrita de tí, habla de mí. Lo que admiro en tí, habla de mí.
Lo que se necesita mejorar no es el Universo, sino el modo de mirarlo. Lama Diravansa.
¿Qué cambia en nuestro pequeño Universo cotidiano cuando miramos lo que ocurre fuera desde dentro?
Estamos sujetos a gran cantidad de automatismos y somos expertos en “tirar balones fuera” justificando las circunstancias de vida en función de los acontecimientos externos y un sin fin de condicionantes. Si consiguiera tal trabajo, me sentiría más estable. Si tuviera pareja, sería más feliz. Si mis hijos estudiaran más, estaría más tranquilo….Si tuviera una casa más grande…Si, Si, Si…¿cuál es el “Si” que condiciona tu vida?.
Vamos a aventurarnos a retener unos minutos el balón en nuestras manos antes de lanzarlo. Tal vez así, nos demos cuenta del momento que estamos viviendo ahora y de lo que significa para nosotros. Atender a lo que ocurre dentro abre espacios y respuestas cada vez que me planteo ¿qué puedo aprender de esto que está ocurriendo ahora?.
Mirar nuestro Universo cotidiano; trabajo, familia, pareja, amigos… desde otra perspectiva es una invitación a dar sentido y significado a nuestra vida. Salir del automatismo es activar un estado de atención del me doy cuenta de…y así, el proceso del crecimiento y maduración comienza de dentro a afuera, como cuando la manzana madura en el árbol y cae por su propio peso.
Mirar la vida desde esta perspectiva aporta significado a cualquier pequeño acto cotidiano del vivir; leer un libro, ver una exposición, una película, una discusión, una conversación…¿Cuántos de nosotros tenemos la sensación de vivir la vida desde las repeticiones?; repetimos las mismas reacciones una y otra vez, repetimos las mismas tendencias en el amor, repetimos los mismos cabreos ante el jefe, repetimos los mismos patrones de conducta atrapados en nuestra propia tela de araña. Cambiar la perspectiva y poner la mirada dentro implica un proceso de investigación sobre lo que quiere decir para mí cada acontecimiento vivido, cada suceso ocurrido. Al cambiar la perspectiva, aparece el sentido.
Lo que más nos irrita de los demás es aquello que puede conducirnos a un mejor entendimiento de nosotros mismos. Carl Jung.
¿En cuántas ocasiones me he pillado a mí mismo diciendo algo así como: “fulanito me saca de quicio”, “menganito saca lo peor de mí mismo”? Mirar desde otra perspectiva nos plantea el reto de vernos reflejados en el otro, como quien por fin decide mirarse de verdad ante el espejo para algo más que para afeitarse, lavarse los dientes o maquillarse. ¿Qué ocurre si de verdad me miro en tí y descubro que hay una parte de mí que se está irritando porque eso que tú tienes está también en mí?. Dicen que crecer interiormente implica cierto grado de dolor, como cuando nos salen los dientes o pasamos unas fiebres para dar un estirón. Tal vez esta pueda ser la parte más dolorosa; reconocer mis propias sombras ante el espejo que otro me ofrece con las suyas propias.
Como la vida misma, con sus luces y sus sombras, el proceso de mirar hacia dentro no solo pasa por períodos de dolor sino también de gran satisfacción. Esta alegría incausada brota al descubrir capacidades y potencialidades que también están ahí dentro, esperando ser despertadas, activadas y llevadas a la acción de lo cotidiano.
Las cosas del exterior que para mí tienen fuerza, realidad y valor, no son nada más que el valor de mi propia energía asociada a la imagen que yo tengo en aquel momento del exterior. Antonio Blay.
¿Qué admiro en tí que también habla de mí?, ¿sería capaz de admirar una cualidad ajena si previamente no la he sentido dentro de mí, a pesar de que todavía se encuentre en potencia?. La difusa línea divisoria entre el adentro y el afuera, quién soy y quién no soy, no está tan alejado de tí. Crecemos imitando los valores que vemos en los mayores, creemos que sus cualidades de fortaleza, confianza y seguridad les pertenecen por completo sin saber que por el simple hecho de apreciarlas ya están formando parte de nosotros mismos. No seríamos capaces de apreciar fuera algo que no esté dentro previamente.
Maduramos cuando nos damos cuenta que estas cualidades ya están en nosotros y no dependemos de un no-Yo, es decir un Tú y los acontecimientos, para reconocernos en ellas.
¿Cuántas veces hemos dicho, por ejemplo, lo que admiro de él o de ella es su capacidad de amar?, ¿cómo sería posible verlo si no estuviéramos conectando con este amor?, ¿de qué manera sería posible conectar con dicho amor si no se siente previamente dentro? Esta capacidad de amar ya está en nosotros, tanto si somos protagonistas-amantes como espectadores-amados. Sin embargo, vivimos incapaces de amar, bajo una creencia propia o tal vez ajena que un día nos sentenció y de la que aún hoy estamos presos.
Para un momento y piensa en alguien a quien admiras, ¿quién es?, ¿qué cualidades ves en esta persona?, ¿qué cambiaría en tu vida si reconocieras y vivieras estas cualidades presentes también en tí?.
Conecta con la potencialidad creadora que ya eres como fuente inagotable de Bienestar, Alegría y Confianza en la Vida. Es tiempo de vivir desde la mejor manifestación de tí mismo. ¿Qué quieres hacer por tí para renovar tu vida? Si quieres, puedes. Va llegando el tiempo de experimentar, vivenciar y comprometernos con nosotros mismos y nuestra vida.
Mejorar el mundo en el que vivimos comienza por uno mismo.
*Artículo de Marta Pato publicado en el mes de Marzo 2010 en la revista Verdemente